Y así, al final la bestia cayó y los incrédulos se alegraron.
Pero no todo estaba perdido, porque de las cenizas surgió un gran pájaro.
El pájaro contempló a los incrédulos y lanzó fuego
y truenos sobre ellos. Porque la bestia había
renacido con su fuerza renovada, y los
seguidores de Mammon se acobardaron en el horror.

de The Book of Mozilla, 7:15
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